Artículos

Juego al aire libre – ¡Un desorden maravilloso! 

Es normal hacer desórdenes.

¿Recuerda usted sus juegos favoritos al aire libre cuando era niño? Tal vez era jugar con el barro o con un palo dibujar en la arena, o tal vez usted o sus padres preferían evitar los juegos desordenados. 

Probar nuevas formas prácticas y físicas de experimentar y conectarse con la naturaleza, como chapotear en los charcos, hacer huecos en la tierra o rodar colina abajo, pueden ser formas de aprendizaje divertido. Esas formas desarrollan en los niños la relación y el amor por la naturaleza para toda la vida. También puede significar enlodarse. 

Así como los bebés exploran el mundo con la boca, los niños pequeños aprenden mucho a través del sentido del tacto. Muchos niños se sienten naturalmente atraídos por cavar y jugar en la tierra o chapotear en los charcos de agua. Estas actividades son excelentes para estimular los sentidos y ampliar el vocabulario. Por ejemplo, mientras juegan con el barro o lodo, pueden aprender palabras que describen la textura del barro como suave, blando, resbaladizo, viscoso, pegajoso. También enseña lecciones de ciencias, por ejemplo, cuando los niños trabajan con usted en el jardín, aprenden que la mezcla del agua con la tierra forma el barro, que las lombrices remueven el suelo a medida que se mueven, lo que ayuda a que las plantas crezcan. 

La libertad y la experiencia sensorial del juego desordenado al aire libre promueven la confianza en sí mismo y ayudan a desarrollar la creatividad de una manera que el juego dentro de la casa no puede ofrecer. El juego desordenado también es una excelente manera para que los niños se conecten entre sí. Está bien ensuciarse a veces… considere planear juegos desordenados vistiendo a los niños con ropa que pueda ensuciarse o mancharse. Permítales jugar libremente y únase usted a ellos en el juego. 

Y por último, miren este vídeo de Abby y Oscar aprendiendo y divirtiéndose mientras juegan desordenadamente después de una tormenta. 

Etiquetas relacionadas: