Trabajar unidos para ayudar a los niños en momentos difíciles
Cuando se trata de asistir a los pequeños cuando tienen grandes sentimientos, los proveedores y los cuidadores trabajan mejor juntos.
Si bien ser proveedor para la primera infancia es gratificante, también puede resultar estresante. Cuando los niños experimentan grandes sentimientos o adoptan conductas desafiantes, es natural sentirse abrumado. Los niños necesitan personas que estén en sintonía emocional para ayudarlos a aprender a autorregularse. Los niños perciben y sienten más de lo que pueden articular. Cuando hay una desconexión entre los proveedores y los padres y cuidadores, es posible que los niños sientan esa tensión y esto puede afectar su sensación de seguridad y protección.
Afortunadamente existen acciones amorosas que los proveedores que trabajan con niños de la primera infancia pueden tomar para asegurarse de que se mantengan tranquilos y serenos a medida que construimos una comunidad.
Considere algunas acciones breves para asociarse con las familias:
- Comuníquese con intención Pídales a las familias que compartan cualquier evento importante que haya ocurrido durante la noche o en la mañana y que pueda afectar el estado de ánimo o el comportamiento de sus niños para que se les pueda dar apoyo. Normalice a los niños practicando la autoexpresión y poniendo a prueba los límites, hable de manera proactiva, como todos prefieren comunicarse, antes de que ocurra una situación para así minimizar los malentendidos e impulsar la colaboración.
- Cuando un niño dice ¡No! o se molesta durante las transiciones de una actividad a otra, de manera tranquila podemos decirle lo que está sucediendo, Me estás diciendo que no quieres hacer otra cosa todavía. Estás practicando usar tu voz, tu opinión. Hacerles saber a las familias que esta prueba de límites es parte de cómo los niños aprenden a expresar sus necesidades, ayuda a que todos respondan con curiosidad y comprensión, en lugar de preocupación o frustración.
- Fomente la cohesión Al igual que las personas, los niños se sienten bien cuando saben lo que pasará después. Las rutinas tranquilas y predecibles ayudan a los pequeños a sentirse seguros y protegidos y permite que los grandes sentimientos sean más fáciles de manejar. Usted también puede compartir costumbres simples, como un horario constante para acostarse, que apoya la capacidad de los niños para calmar sus cuerpos y practicar destrezas como turnarse, cooperar y cuidar a los demás.
- Haga una pausa, reflexione y luego asóciese Respire profundo. Antes de hablar con las familias sobre comportamientos desafiantes, tómese el tiempo para procesar sus propias reacciones y emociones para poder expresar sus opiniones sin juzgar y que inviten a la curiosidad. Comuníquese con un colega o mentor de confianza para obtener apoyo. Todos nos beneficiamos de la reflexión exterior.
- Establezca puentes Invite a las familias a compartir lo que sucede en casa con respecto a los cambios o cualquier observación nueva sobre el niño como una manera amable de iniciar una conversación sensible. Sea específico al compartir sobre un comportamiento desafiante y su impacto al pedir sugerencias a las familias sobre cómo podrían afrontar estas situaciones.
- Reconózcase Sus necesidades son importantes. ¿Hay algún momento simple al comienzo o al final de su día que le ayude a sentirse un poco más estable y listo para estar con los niños? Puede ser tan simple como respirar profundamente antes de que comience el día, escuchar una canción favorita en camino a casa o un momento de alegría cariñosa con una amistad. Estire su zona de confort para pedir lo que necesita. Buscar ayuda nos beneficia a todos.
La reacción de las personas ante los grandes sentimientos de los niños es importante. Ser coherente y receptivo son clave. Ésta es una de las muchas razones por las que el autocuidado es esencial. Como ayudante natural, es tentador seguir ayudando porque realmente usted se preocupas. Sin embargo, es importante sintonizarse y ser honesto consigo mismo acerca de lo que usted necesita para poder establecer límites saludables con las familias, ofrecer expectativas claras y, lo más importante, recordar que cuanto más usted se cuide, más tendrá para dar.
Manisha Tare, OT, MPH, es especialista en salud del equipo de asistencia técnica de Indios americanos y nativos de Alaska (AIAN) que presta servicios en programas tribales de Head Start en todo el país. Ha trabajado en el campo de la primera infancia durante más de 20 años, asociándose con familias y proveedores como practicante, formadora y consultora.
Es hora de hablar
Los padres y cuidadores trabajan juntos para con amor para ayudar a Elmo a manejar los grandes sentimientos.
Escuchar para comprender
Elmo y Abby aprenden a hacer una pausa para escuchar y trabajar en equipo.
Wes se convierte en detective de perspectivas
Enséñeles a los niños a tener en cuenta las perspectivas, o puntos de vista, de los demás.
Zoe recibe una cesta de “Deseamos que te mejores”
Explíqueles a los niños que ser atento y bondadoso es una forma de ser un buen amigo.
Wes y los amigos construyen una ciudad
Enséñeles a los niños a tener en cuenta las perspectivas de los demás.
La estrategia de Elijah Detente, observa, piensa
Elijah presenta una estrategia de resolución de problemas.
Elmo explica qué es ser amable y bondadoso
Elmo explica las diferentes maneras en que podemos ser amables y bondadosos.
