Siempre unidos – Inundaciones
Cómo ayudar a los niños después de una inundación.
Después de una inundación, las familias, los vecinos y las comunidades se apoyan entre sí para recuperarse. Su niño le seguirá mientras toda la familia reconstruye su sentido de seguridad. Incluso un pequeño momento de conexión puede marcar una gran diferencia y ayudar a sus niños a desarrollar resiliencia que dura toda la vida. Explore estas páginas interactivas para padres e niños sobre:
- Explicaciones aptas para niños sobre lo que ocurrió.
- Actividades reconfortantes y consejos para superar los grandes sentimientos.
- Estrategias para el cuidado personal de padres y cuidadores.
- Información sobre los ayudantes especiales de la comunidad.
Obtenga una vista previa de la guía a continuación:
Ustedes se tienen el uno al otro. Las inundaciones pueden ser difíciles, desordenadas y a veces de larga duración. Pueden dificultar volver a casa o a las rutinas diarias de inmediato. Pero no importa dónde ustedes se encuentren, su amor y su presencia tranquila ayudan a su niño a sentirse protegido.
Los niños se sienten más seguros cuando entienden lo que sucedió y lo que vendrá después. Esta guía les ofrece formas para consolar y apoyar a su niño después de una inundación a través del juego, la conversación y el tiempo juntos. Esperamos que algunas de estas ideas lo puedan ayudar a crear un ambiente cálido y relajante que le permita tanto a usted como a su niño disfrutar los días soleados que vendrán. Y recuerde, ustedes no están solos. Estamos con ustedes el uno para el otro.
CÓMO RESPONDER A LAS PREGUNTAS DE LOS NIÑOS ¿QUÉ SUCEDIÓ?
Hubo una inundación. Las inundaciones ocurren cuando hay demasiada lluvia y el nivel del agua sube muy rápidamente. Las inundaciones pueden causar daños y dejar residuos de agua que podría estar contaminada.
Nos puede causar temor o hacernos sentir inseguros. Lo que más importa es que estamos juntos ahora, y estamos haciendo lo que debemos hacer para protegernos
LA SEGURIDAD PRIMERO
- Manténganse alejados de las aguas de la inundación porque puede transportar gérmenes, aguas residuales y objetos afilados que son peligrosos.
- Siempre usen zapatos para caminar afuera y eviten charcos o el barro.
- No toquen nada eléctrico ni conecten enseres eléctricos si ustedes están mojados.
- Si se va la electricidad utilicen una linterna o luces de baterías. No utilicen velas.
- Hiervan el agua si escuchan avisos de hacerlo, también pueden usar agua embotellada o desinfectada para beber, cocinar y cepillarse los dientes.
- Manténganse en contacto con parientes, amistades y vecinos para dejarles saber que ustedes están bien.
- Manténgase informados sobre lo que está sucediendo. Sigan las recomendaciones oficiales y no regresen al edificio o a la casa hasta que el personal de emergencia diga que pueden hacerlo.
Comodidad y tranquilidad
El amor de padres y cuidadores ayuda mucho a los niños a sentirse protegidos, incluso cuando tengan que enfrentar los desafíos y la incertidumbre que prevalecen tras una inundación. Las siguientes son maneras sencillas para que su niño sienta el amor y el apoyo de usted.
La importancia del cariño
Asegúreles a los niños que ellos están a salvo y que tienen todo su amor. Dígales que usted los cuidará. Acaricie las manos de los niños y abrácelos con frecuencia. Proporcióneles una manta de apego o juguete favorito especialmente si aún no pueden regresar a casa. Apóyense en sus parientes, amistades de confianza y vecinos. “Vean cómo la comunidad está toda junta en esta emergencia”.
Sea un ejemplo positivo
Después de una inundación, los niños miran a los padres y cuidadores para saber cómo deben sentirse y reaccionar. En la medida de lo posible trate de mantener la calma, animar a los niños con conversaciones y actividades positivas para que expresen lo que ellos sienten. Pero eso también significa que usted debe cuidarse. Dedique tiempo para atender sus propias necesidades; podría hablar con una amistad de confianza o un familiar para procesar sus propias preocupaciones.
Mantenga una rutinane
Hay consuelo en lo conocido. Hagan al menos una
rutina incluso si su situación o ubicación cambia. Algo que su niño espera hacer cada día para así darle una sensación de control, como recibir abrazos adicionales cada mañana o cantarle la misma canción de cuna por las noches.
Responda a las preguntas
Después de una inundación los niños pueden hacer muchas preguntas. Asegúrese de darles respuestas claras y verdaderas para ayudarlos a sentirse seguros. Si han vivido por corto tiempo en un nuevo lugar es posible que necesite tranquilizarlos más frecuentemente y recordarles que ellos están protegidos.
Protéjalos de los medios de comunicación
Evite que los niños vean escenas repetidas de la inundación y de los daños causados. Los niños pequeños pueden pensar que la inundación está actualmente ocurriendo una y otra vez. Si usted cree que su niño ha visto o escuchado algo en casa o en la escuela, pregúntele lo que vio o escuchó. Corrija la información inexacta, pero valide lo que el niño piensa y sus emociones sobre lo que han experimentado.
Observar y escuchar
Es común que los niños muestren signos de estrés o cambio de comportamiento inmediatamente después de un desastre. Si los cambios en el comportamiento persisten, aparecen mucho más tarde o afectan la vida cotidiana del niño usted debe buscar ayuda profesional. A continuación se presentan algunas reacciones comunes y formas de responder.
Las señales del estrés
Si usted observa apego inusual o temor a estar solo…
» Intente hablar amorosamente y asegúrele de que usted lo protegerá. Ofrézcale su juguete preferido
o mantita de apego. Si el niño tiene temor de separación, recuérdele que usted siempre regresa y dígale cuándo regresará.
Si usted observa que el niño tiene temor de que la inundación vuelva a suceder…
» Intente evitar que el niño vea las noticias u otras escenas de la inundación. Dígale que ahora está a salvo junto a usted.
Si usted observa temor por los recuerdos de la inundación como temor a los truenos, la lluvia o al agua de la bañera…
» Intente decirle que usted comprende que eso le recuerde la inundación y le cause temor. Con mucho cariño recuérdele que ahora está a salvo y seguro junto a usted.
Si usted observa problemas para dormir…
» Intente mantener una rutina que lo haga sentir relajado. Léale su cuento favorito o cántele la canción favorita todas las noches.
Si usted observa que su niño está retraído y casi no habla…
» Intente preguntarle cómo se siente y anímelo a hablar o hacer preguntas. También preséntele otras formas para expresarse, como dibujar.
Si usted observa rabietas o crisis más frecuentes…
» Intente describir los sentimientos con palabras como enojado, triste, temeroso o preocupado. Anímelo
a dejar salir los sentimientos invitándolo a saltar, caminar o jugar involucrando el uso de los sentidos como el del tacto en diferentes texturas. Las rutinas también ayudan a prevenir las crisis.
Si usted observa que se moja más en la cama o que vuelve a mojarse durante el día, que se chupa el dedo o habla como bebé…
» Intente recordarle al niño que él está protegido con su presencia y amor. Esos son comportamientos normales después de una situación estresante y de seguro desaparecerán con el tiempo.
Preguntas y respuestas
Después de una inundación es normal que el niño tenga muchas preguntas, o solo unas pocas. Permítale que le haga preguntas a su propio ritmo y respóndale con la verdad y tranquilamente. Las siguientes son algunas preguntas comunes después de cualquier desastre y formas de responder.
¿Qué pasó?
Hubo una inundación. El agua subió de nivel demasiado rápido. El agua hizo destrucciones y por eso era inseguro estar en esa área por un tiempo. Pero ahora el agua ha bajado de nivel. Los socorristas están trabajando para reparar daños en nuestra comunidad. Nosotros estamos haciendo lo que tenemos que hacer para nuestra seguridad.
¿Vamos a estar bien?
Sí vamos a estar bien. Los socorristas están arreglando las cosas y asegurando que nuestra comunidad esté fuera de peligro.
¿Por qué sucedió eso? ¿Fue porque hicimos algo mal?
Las inundaciones ocurren cuando hay lluvias torrenciales, no por algo que hicimos. Algunas veces pasan cosas que están fuera de nuestro control pero todos juntos superaremos esta situación.
¿Quién me protegerá?
¡Yo te cuidaré! Estoy haciendo todo lo necesario para que tú tengas lo que necesitas. Hay otras personas que también nos están ayudando, como los vecinos, médicos, maestros y los socorristas.
¿Cuándo podemos volver a casa?
Tenemos que esperar que los ayudantes especiales digan que hay seguridad para volver y que todo está seco. Es posible que aún no sepamos con certeza cuándo podemos volver, pero lo que sí estoy segura es que nosotros somos una familia y que hogar está donde estemos juntos.
Hay preguntas que tal vez usted no pueda responder. Es bueno decirle la verdad, No lo sé. Pero lo que sé es que yo te quiero mucho y que voy a cuidarte y a protegerte.
Los grandes sentimientos
Durante y después de una inundación, los niños pueden tener grandes sentimientos que como en olas van y vienen. Especialmente si se quedan en otro lugar o si pierden sus cosas favoritas por la inundación, su niño puede sentirse triste, confundido o nostálgico. Ayúdelo con las palabras para que el niño pueda nombrar sus emociones y hágale preguntas que lo alienten a expresarse. Dígale que todos esos sentimientos son normales y que es bueno expresarlos.
¿Cómo te sientes?
Muéstrele al niño estas caritas de sentimientos y pídale que señale una que coincida con lo que él está sintiendo. Usted podría decir, Veo que estás señalando a la carita frustrada. ¿Por qué sientes frustrado?

Algunos niños pueden hablar de sus sentimientos, otros pueden expresarlos a través del arte o los juegos. Esto le da a su niño una variedad de formas para expresar sus pensamientos y sentimientos, aunque sea sin palabras.
Siempre juntos
Los momentos más desafiantes también pueden ser oportunidades para vincularse entre sí y desarrollar la resiliencia. Las siguientes son formas de ayudarse mutuamente y avanzar juntos después de una emergencia.

Busque ayudantes
Después de una inundación puede dar tranquilidad saber que hay muchas personas trabajando para mejorar la situación. Vecinos que ayudan a los vecinos.
Dígale al niño que alrededor de ustedes hay muchas personas que los ayudan.
» Personal de emergencias
»Plomeros y electricistas
»Vecinos que ayudan a otros vecinos
»Equipos de servicios públicos
»Voluntarios para repartir suministros
»Médicos y enfermeras en clínicas y unidades móviles

Los trabajadores de la construcción ayudan a reparar las calles para que las personas puedan volver a sus viviendas.

Los voluntarios y los trabajadores humanitarios ayudan a distribuir ropa, alimentos y suministros a las familias que lo necesiten.
Cuídese usted también
En momentos de estrés usted puede fácilmente olvidarse de sus propias necesidades físicas y emocionales. Cuando usted se cuida a sí mismo, puede cuidar y proteger mejor a los niños. Con eso los pequeños aprenden lecciones de por vida al ver a sus padres cuidarse a sí mismos y tener fortaleza emocional. Trate de hacer algo que lo ayude a sentirse un poco mejor cada día.
Respire
Cierre los ojos y ponga las manos sobre la barriga. Inhale lenta y profundamente por la nariz y exhale lentamente por la boca.
Relájese
Para relajar la tensión muscular, dese masajes en el cuello y los hombros o mueva los brazos en círculos.
Manténgase activo
Incluso cinco minutos de estiramiento ayuda a que su cuerpo se sienta más relajado y atendido. Recuerde que cuidar de su cuerpo incluye comer y beber agua.
Mantenga las conexiones
Busque a una persona en quien pueda confiar y hablar; un pariente, amigo, líder religioso o consejero. Incluso unos minutos de descanso, de reírse o conectarse con las personas ayuda a reparar sus fuerzas. Usted no está solo.
Visualice
Cierre los ojos, respire profundamente y visualice una situación o lugar que lo haga sentir tranquilo. Cante o escuche su canción preferida. Profundice en sí mismo para descubrir lo mejor de usted. Eso ayudará a mantenerlo más estable y le recordará estar en calma para sus pequeños. Permita que sus niños vean que usted se cuida a sí mismo. Eso les enseña a cuidarse ellos también.
Cuento Un día verdaderamente lluvioso
Llovía y llovía. Y después llovió aún más.
Elmo escuchó un gran sonido, y miró a su papá.
“Los ayudantes especiales nos están alertando que debemos evacuar por un tiempo”, dijo Louie. “A veces cuando llueve mucho, el agua sube de nivel y llega a lugares donde no debe llegar. Pero tenemos un plan para mantenernos a salvo. Vamos pronto por la mochila de emergencia para irnos a un lugar seguro”.
La familia de Elmo tenía un plan.
Mae, la mamá de Elmo, fue a traer la mochila, Louie el papá le puso la correa a perrito Tango. Elmo tomó su juguete preferido Bebé David. Todos juntos se fueron a la casa de la tía de Elmo, que estaba seca y acogedora. Elmo se sentía feliz por no estar mojado pero extrañaba su casa.
“Elmo extraña cama de Elmo, libros de Elmo y vecindario de Elmo”, susurró Elmo.
Mae le dio un gran abrazo a Elmo. “Yo también extraño esas cosas.
Pero estoy contenta de estar a salvo. Hogar es donde estamos
todos juntos”.
Al día siguiente Elmo vio grandes camiones y personas vestidas con
botas para la lluvia y chalecos.
“Son los ayudantes”, dijo Louie. “Ellos están limpiando y asegurando que
todo esté bien. Pronto podremos regresar a casa”.
Elmo saludó a un vecino que estaba repartiendo agua. Elmo dibujó
al vecino voluntario y lo puso en la puerta de la refrigeradora de la
tía. Más tarde Elmo compuso una canción divertida sobre botas
para la lluvia y suaves calcetines. Esa noche, acurrucado bajo la
mantita, Elmo sonrió.
“Todo se siente diferente” dijo, “pero Elmo piensa que
estamos bien”.
Nuestras cosas favoritas
Todos los amigos de Sesame Street tienen un juguete favorito o una mascota. Invite al niño para que elija una de estas tarjetas para cuando necesite que un amigo de Sesame Street lo haga sentirse mejor.
Instrucciones del juego de la memoria
- Juega con un amigo. Recorten estas tarjetas y pónganlas boca abajo en forma de un cuadrado grande.
- Túrnense para voltear dos tarjetas a la vez. Si las tarjetas coinciden, se quedan con ellas y obtienen otro turno. Si las tarjetas no coinciden, las regresan a sus lugares y tratan de recordar el lugar de las tarjetas que ya han visto para en el siguiente turno buscar tarjetas que coincidan. Sigan turnándose.
- Jueguen hasta que todas las tarjetas hayan sido emparejadas.

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Juntos y seguros
Cuando las familias tienen que salir de casa para estar sanos y salvos, es bueno recordar que hogar es donde está el amor.
