¿Te ayudo, te escucho o te abrazo?
Hay muchas maneras de ayudar a un niño angustiado. Puede darle una sensación de control ofreciéndole tres formas en las que usted lo puede ayudar, pero dejar que él decida.
Cuando los niños están angustiados, preguntarles qué necesitan puede ser una estrategia poderosa. Diga, ¿Quieres que te ayude, te escuche o te abrace? Después de todo, todos necesitamos cosas diferentes en momentos diferentes y cada niño es diferente. Al igual que la abuela Nell, usted puede simplemente preguntarles a los niños lo que necesitan:
- Te ayudo – Los niños podrían desear ayuda concreta para resolver un problema.
- Te escucho – A menudo los niños solo desean ser escuchados para ventilar o expresar lo que les está sucediendo.
- Te abrazo – Tal vez los niños solo desean sentir el consuelo físico. Recuérdeles que si no tienen cerca a una persona conocida y de absoluta confianza, ellos se pueden abrazarse a sí mismos.
También podría plantearles una opción similar. Diga, ¿Quieres un amigo que se siente contigo, te escuche y sea amable contigo? ¿Quieres que un compañero o alguien te ayude a resolver un problema? ¿Quieres algo de privacidad, un momento de tranquilidad a solas?
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